Xavier Vargas en relación con el hecho en “que los logros que busca el mundo del trabajo ( al que debe responder la educación superior)”, dice: que “el interés de la sociedad se inclina hacia formas de conocimiento que tienen un valor de uso en el mercado del trabajo”.
Y en lo referente a los “logros generales que la educación desde siempre ha proclamado que persigue” dice: “se acepta en el mundo académico en general la idea de que el aprendizaje significa fundamentalmente que el estudiante incorpora a su acervo personal unos nuevos contenidos”.
El autor, en relación a “¿No queda la práctica profesional desprovista de sentido si se le desarrolla sin análisis y reflexión teórica?” dice: “en el mundo académico esta noción ha perdido su sentido semántico original, es decir ”hacer a alguien capaz de” “para convertirse en un concepto que identifica los programas formativos propios de las empresas con fines estrictamente operativos y utilitarios”.
Asimismo con respecto a ¿No toma el mundo de la empresa un control excesivo de las operaciones socio-profesionales si se desnudan éstas de su carácter reflexivo y conceptual? Sostiene que: “incorporar la dimensión colaborativa y humana a fin de fomentar un cierto espíritu comunitario aun en el ámbito del trabajo y la empresa, pero sobre todo estamos preocupados por el carácter anti-reflexivo y anti-conceptual que la noción de competencia parece estar fomentando en el ámbito educativo”
También, en la interrogante ¿No debería entonces ser considerada la competencia –por lo menos en el mundo académico- como una noción que incluyera un diálogo de ida y vuelta entre el objeto socio-profesional al que sirve utilitariamente y el objeto de estudio que la provee de significado y sentido? Argumenta que: “De no acompañar el desarrollo de las competencias con reflexiones de fondo, las instituciones educativas podrían acabar transformando la formación que hoy se asume como una formación inteligente y ética para servir, en una formación automatizada y eficiente para ganar”.
En la interrogante ¿cómo y por qué razones habremos de re-significar esta noción para que tome un significado más académico que vincule los marcos referenciales teóricos del estudiante con la acción misma en que se ponen en juego precisamente esos saberes? Se sostiene que, “tomar en cuenta el factor humano y social al desarrollar competencias, pero nos preguntamos si no haría falta también señalar el daño cognoscitivo que implica sacralizar el modelo operativo-empresarial tradicionalmente desarticulado de la reflexión teórica que exige el verdadero conocimiento”.
¿De igual forma, en relación a la pregunta ¿Es esto posible? ¿No conspira de origen, académicamente hablando, la noción de capacitación contra la noción misma de educación? Sostiene que: “si no sería conveniente para el mundo académico, entender y concebir la noción de competencia en un sentido más amplio y profundo que sólo aquel que ofrece su origen operativo y empresarial”.
¿Capacitar y educar son realmente cosas distintas? ¿Por qué? La diferencia fundamental que existe entre este tipo de competitividad operativa propia del mundo de las empresas, y la competencia cognitiva en el ámbito propio del mundo académico al buscar, éste último, establecer una mejor articulación entre los objetos de estudio (conocimiento teórico) y los objetos socio-profesionales (praxis del conocimiento).
En la interrogante ¿En qué estriba la diferencia que hace a los académicos alejarse de la capacitación para atrincherarse en la educación, al mismo tiempo que a los empresarios alejarse de ésta para atrincherarse en aquella? Se señala que: “Este tipo de constructos pedagógicos, creemos, son los que deben ser examinados y comprendidos suficientemente por profesores y funcionarios académicos universitarios, antes de lanzarse a modificar y operar nuevos planes de estudios fundados –a veces sólo discursivamente- en el desarrollo de competencias”.
Asimismo con respecto a ¿En qué examen final, de prácticamente cualquier materia universitaria, se analizan y reflexionan los cambios estructurales y personales ocurridos en los estudiantes en tanto seres humanos por encima de los contenidos programáticos? sostiene que: “para muchos de ellos, basta saber qué contenidos van a enseñar y qué estrategias didácticas deben usar para mediar mejor el aprendizaje; bajo esta concepción educativa superficial y generalizada, si los estudiantes pueden reproducir los contenidos en los términos que el maestro dice haberlos mediado, se da por exitoso el proceso; poco importa la modificación estructural y por tanto personal ocurrida en el estudiante como consecuencia de esa relación educativa; eso pertenece, en todo caso, al campo de una psicología educativa (o clínica) muy especializada que nada tiene que ver con la educación en cuanto práctica social”.
El autor en relación a ¿El aprendizaje es algo tan absolutamente trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera? Dice: “sospechamos que la naturaleza del aprendizaje, como realidad existencial humana, está aquí totalmente trivializada. Sabemos que al aprender, el ser humano se transforma, si no fuera así, la evolución y la civilización no se explicarían”.
En la interrogante ¿por qué cuando se habla de aprendizaje el énfasis educativo está puesto en los contenidos y en el proceso de enseñanza-aprendizaje y no en la identidad personal y el proceso de transformación del sujeto? Afirma que: “Creemos que, al aprender, el ser humano está optando por una forma concreta de apropiación de la realidad, del mundo. Reconocemos que al aprender, el ser humano almacena determinados datos, pero no creemos que eso constituya propiamente el aprendizaje”.
Asimismo con respecto a ¿Qué es entonces lo que realmente lo constituye? Sostiene que: “Si es el estudiante quién aprende y lo que aprende lo construye él mismo, ¿por qué hablar de mediación? Evidentemente el maestro actúa comunicacionalmente de una determinada manera que según él, media el proceso de aprendizaje del estudiante”.
En la interrogante ¿pero qué es lo que media? Señala que: “Los conocimientos ciertamente no, porque éstos están siendo construidos por el propio estudiante”.
En la interrogante ¿Cómo hablar entonces de aprendizaje significativo y de aprendizaje situado sin antes haber establecido la naturaleza profunda del aprendizaje como tal, en unos términos además que develen cómo sucede –en virtud de este aprendizaje- la transformación profunda del sujeto? Sostiene que: “al situar el aprendizaje dentro del interés del estudiante también y simultáneamente se está garantizando en alguna medida que tal aprendizaje sea significativo. Es fundamental el análisis y la reflexión de todos estos interrogantes si deseamos realmente articular en un mismo proceso de enseñanza-aprendizaje las nociones: competencia, aprendizaje, aprendizaje significativo y aprendizaje situado”.
El autor en relación a ¿por qué hablar de aprendizajes significativos como algo que hay que conseguir? Dice que: “Se nos ha dicho en los enfoques educativos propios de la psicología humanista-existencial que el ser humano aprende significativamente sólo aquello que percibe como necesario para la sobrevivencia o el desarrollo del sí mismo, pero hay otras corrientes teóricas propias del constructivismo que conciben el aprendizaje significativo más bien en los términos de un aprendizaje donde los contenidos nuevos pueden ser asimilados a los viejos, dentro, siempre, de la estructura cognitiva del sujeto”.
lunes, 14 de diciembre de 2009
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Me agrada tu forma de desarrollar el tema, abordando atiadamente los contenidos que el autor establece, pero me gustaria leer mas tu opinion y la forma de enfocarlo en nuestra practica docente, no por ello quiero decir que este mal tu entrada o quen este criticando, al con trario me gusta tu analisis profundo, te felicito y espero me visites me interesa tu comentario felices fiestas.
ResponderEliminarCompañera Gaby:
ResponderEliminarPienso que lo que contiene tu escrito es lo más importante en cuanto al aprendizaje y al desarrollo por competencias, pues se muestra de manera profunda cada concepto que está relacionado con la forma de educar, enseñar y aprender de manera integral. Los diferentes aspectos expuestos, son las bases para el desarrollo de las competencias, en las que descansarán nuestras técnicas pedagógicas para un mejor desarrollo en el proceso enseñanza-aprendizaje. Como sugerencia (y comentario al margen) importamte sería establecer a partir de tu análisis, un mapa conceptual en donde se vertieran los principales conceptos con la información resumida, solo como complemento. Felicito tu buen trabajo y espero visites mi blog para recibir tus comentarios. Mi blog es: http:elinformantedelciberespacio.blogspot.com
Saludos...
Fanny Alfonzo